Esta no es simplemente una carta de agradecimiento, sino el recuento de un milagro, un sueño que parecía imposible, hecho realidad. Vivo en Israel hace 23 años. Siempre soñé con poder comprar mi casa propia, pero hasta ahora era imposible ya que, a pesar de contar con un sueldo estable y bueno BH, no tenía dinero ahorrado para la inversión inicial. Mi familia no estaba en posición económica para ayudarme con nada, y así fueron pasando los años.
Un día me contacté con la empresa IL Real Estate, como para hacer un Hishtadlut, pero la verdad es que no tenía muchas esperanzas. Ya había intentado buscar ayuda por otros medios y, al no tener la suma inicial, todas las puertas se cerraban una a una. Menos acá. Les expliqué mi situación y me invitaron a una reunión para analizar el tema de manera más profunda.
Desde el vamos, me topé con dos profesionales, Jaim y Yonathan, que me atendieron muy respetuosamente y correctamente. Escucharon pacientemente, hicieron preguntas pertinentes, y me explicaron detalladamente las posibilidades que había. Yo no podía creer que existiera posibilidad alguna, y temí que a lo mejor me estaban intentando engañar ya que todo parecía genial. Pero no. Ellos plantearon las posibilidades con todos los riesgos posibles, de manera franca y transparente. Me explicaron que en mi caso lo más seguro es que no pudieran ayudarme pero que harían lo imposible para buscarle la vuelta, y así lo hicieron.
Antes de cada paso o de cualquier toma de decisión, me preguntaron si estaba de acuerdo. Me explicaron en cada momento lo que significaba cada cosa, y me respondieron y aclararon los millones de dudas y miedos que iban surgiendo. Nunca me presionaron ni me apuraron. Y lo más valioso, siempre fueron honestos, y no me prometieron un cuento de hadas. Siempre sentí que de verdad se esforzaban por hacer las cosas en mi mejor interés, y no tratar de hacerles la vida fácil a ellos. Otra gran ayuda es que casi no me tuve que ocupar de nada porque ellos hicieron todo. Cuando digo todo, es TODO. Abogados, bancos, encontrar y chequear la propiedad, asesor financiero. Así que mejor, imposible.
Hoy, con un profundo agradecimiento a Hashem, compré mi casa propia. IL Real Estate fueron los Shlijim para hacer realidad este sueño.
Estoy llena de Hakarat HaTov hacia IL Real Estate. Que Hashem los bendiga siempre con Bracha y Hatzlacha, y puedan seguir siendo los shlijim maravillosos que son para ayudar a más familias a realizar su sueño.
Con gran aprecio, A.L.